5/02/2009

ANALISIS DEL PERSONAJE JOSE ARCADIO BUENDÍA -PADRE- Y ALGUNOS ASPECTOS DE LA ESTRUCTURA NARRATIVA DE CIEN AÑOS DE SOLEDAD, GABRIEL GARCÍA MARQUEZ

Antes de abordar al personaje que elegí para el análisis en la novela “Cien años de Soledad”, es importante resaltar que la estructura narrativa depende de dos hechos contingentes y básicos en la construcción de la trama. Estos dos son el árbol Genealógico y las recurridas relaciones incestuosas entre gran cantidad de personajes de la novela. Estos dos aspectos son de gran importancia en la creación del perfil de los personajes de la familia Buendía. Hay un cruce de características entre generación y generación, y todas estas dependen del factor unitario de la familia que es el personaje que escogí para mi análisis, este es José Arcadio Buendía (Padre). A partir de este primario se desligan sus hijos – Aureliano y José Arcadio- y así consecutivamente sucederá con los siguientes descendientes de los Buendía. Otro suceso repitente a lo largo de los cien años, es la trasgresión de la ley del incesto. Y esta inicia precisamente con José Arcadio Buendía que a diferencia de su esposa Úrsula Iguaran omite radicalmente la norma que le condena posiblemente a tener algún hijo con cola de marrano. «1 No me importa tener cochinitos, siempre que puedan hablar.»

Luego de casados, Úrsula por culpa de los temores impuestos por su madre – quién la incentivaba a no cometer el incesto- se mantuvo en castidad durante gran cantidad de tiempo. Hasta el día en que Prudencio Aguilar publicó abiertamente una supuesta impotencia sexual de José Arcadio, luego de que este le ganará en una competencia de gallos. En ese preciso momento, José Arcadio asesina a Prudencio Aguilar y luego, rompe la castidad marital, y tiene relaciones sexuales con Úrsula.

Ahí comienza el gran circulo que se repetirá a lo largo de la historia, primero el crimen cometido por José Arcadio Buendía, luego, el rompimiento con la norma y la relación incestuosa entre los dos primos – José Arcadio y Úrsula- y por último, el exilió de los dos, -luego del asedió del fantasma de Prudencio Aguilar- al lugar que sería en unos años después Macondo.

El inicio del Relato se da entonces por estas dos premisas:

El crimen – El incesto – El exilio

Características de José Arcadio Buendía

Como dije anteriormente, es quién tiene las características que permiten el inicio del relato. (Violación del orden establecido, crimen, exilio).

José Arcadio es la primera autoridad de Macondo, por ser su fundador.

“1[…] Preguntó qué ciudad era aquella, y le contestaron con un nombre que nunca había oído, que no tenía significado alguno, pero que tuvo en el sueño una resonancia sobrenatural: Macondo”.

Es un personaje poseedor de gran imaginación, un ser con creatividad que además tenía una gran vitalidad física. Desde los inicios de la fundación de Macondo, fue un hombre emprendedor, que hizo la función de líder, de organizador de las casas, y en esta labor, se vio representado un valor de gran importancia en la vida de José Arcadio; La justicia. En la organización de las casas alrededor del río, este se encargo de que la distribución entre sus habitantes fuese equitativa en relación al río que rodeaba a Macondo.

Es importante resaltar, que es Melquíades – el gitano corpulento, de barba montaraz- quién le abrió la posibilidad del conocimiento de la lectura y escritura para acceder a los conocimientos -alquímicos y de los manuscritos- que traía de los otros mundos a los que continuamente visitaba. Y así, José Arcadio, con cada invención traída por Melquíades, le sumaba la extraordinaria creatividad e imaginación que poseía, para explorar, inventar y descubrir nuevas cosas.

“2 José Arcadio Buendía, cuya desaforada imaginación iba siempre más lejos que el ingenio de la naturaleza, y aun más allá del milagro y la magia […].”

José Arcadio Buendía, es un ser dual, es decir, que tiene contenidas entre sus características, maneras de ser opuestas, y a lo largo de la novela, intervienen cada una de esas características opuestas en diferentes estados mentales del personaje.

Se oponen las siguientes características:

  • Lector, intromisión y aislamiento / Actor, emprendedor, aventurero, explorador.

  • Vida privada / Vida pública y social

  • Imaginación y creatividad / Fuerza

Actor, emprendedor, aventurero, explorador.

Durante varios meses se empeñó en demostrar el acierto de sus conjeturas. Exploró palmo a palmo la región, inclusive el fondo del río, arrastrando los dos lingotes de hierro y recitando en voz alta el conjuro de Melquíades. Lo único que logró desenterrar fue una armadura del siglo XV con todas sus partes soldadas por un cascote de óxido, cuyo interior tenía la resonancia hueca de un enorme calabazo lleno de piedras. Cuando José Arcadio Buendía y los cuatro hombres de su expedición lograron desarticular la armadura, encontraron dentro un esqueleto calcificado que llevaba colgado en el cuello un relicario de cobre con un rizo de mujer”. Cien años De Soledad

Lector / Intromisión y aislamiento

“[…] José Arcadio Buendía pasó los largos meses de lluvia encerrado en un cuartito que construyó en el fondo de la casa para que nadie perturbara sus experimentos”. “[…] Fue ésa la época en que adquirió el hábito de hablar a solas, paseándose por la casa sin hacer caso de nadie, mientras Úrsula y los niños se partían el espinazo en la huerta cuidando el plátano y la malanga, la yuca y el ñame, la ahuyama y la berenjena. De pronto, sin ningún anuncio, su actividad febril se interrumpió y fue sustituida por una especie de fascinación. Estuvo varios días como hechizado, repitiéndose a sí mismo en voz baja un sartal de asombrosas conjeturas, sin dar crédito a su propio entendimiento”. Cien años De Soledad

Es importante resaltar, que este personaje unitario y dual es quién hace esbozar las características duales y opuestas de sus dos hijos – Aureliano y José Arcadio -, siendo estos dos herederos de su padre de algunas características que se acentuarán con mas fuerza en cada uno de los hijos, cada hijo será poseedor de particulares elementos del padre y estás serán oposiciones directas entre los hermanos.

Estas serían las características de José Arcadio Buendía (Padre) respectivamente clasificadas en cada hijo:

Aureliano

Ojos penetrantes, niño pálido, silencioso, estudioso, intuitivo e imaginativo que luego emprenderá una labor social y de lucha en las mil guerras de las que hizo parte, poseedor del sentido de la justicia.

José Arcadio

Poseedor de gran vitalidad física, hombre apasionado, aventurero y explorador, este a diferencia de su otro hermano, no tiene el sentido de lo justo y de lucha por los otros.

Sucesivamente a lo largo del relato, se irán repitiendo características de parentesco, entre hijos, padres, sobrinos, nietos, y muchas de las acciones se repetirán sobre todo en lo relacionado a la cuestión del incesto, y de algunos errores incurridos repetitivamente por la familia Buendía.

Úrsula Iguarán será quién en una parte de la novela se encarga de clasificar a través del significante del nombre las características de los Buendía.

“[…] En cambio Úrsula no pudo ocultar un vago sentimiento de zozobra. En la larga historia de la familia, la tenaz repetición de los nombres le había permitido sacar conclusiones que le parecían terminantes. Mientras los Aurelianos eran retraídos, pero de mentalidad lúcida, los José Arcadio eran impulsivos y emprendedores, pero estaban marcados por un signo trágico”. Cien Años de Soledad, capitulo 10

Vemos en una parte de la novela la representación de la justicia por parte de José Arcadio, cuando viene el corregidor Moscote a designar que todas las casas en macondo deben ser azules. José Arcadio Buendía se revela ante esa imposición de la normativa por parte del Estado, y declara:

“[…]-En este pueblo no mandamos con papeles -dijo sin perder la calma-. Y para que lo sepa de una vez, no necesitamos ningún corregidor porque aquí no hay nada que corregir”. “[…] De modo que si usted se quiere quedar aquí, como otro ciudadano común y corriente, sea muy bienvenido -concluyó José Arcadio Buendía-. Pero si viene a implantar el desorden obligando a la gente que pinte su casa de azul, puede agarrar sus corotos y largarse por donde vino. Porque mi casa ha de ser blanca como una paloma”. Cien años de Soledad

Para finalizar la vida de José Arcadio, termino lanzado totalmente a su imaginación quedando completamente loco, alejado de la realidad, del mundo practico, sumergido entre sus fantasías e imaginaciones entablo conversación profunda con Prudencio Aguilar hasta el día en que llego su muerte, y en la novela se retrata su muerte de una manera muy hermosa, como homenaje a quién había hecho tanto por Macondo.

“[…] Entonces entraron al cuarto de José Arcadio Buendía, lo sacudieron con todas sus fuerzas, le gritaron al oído, le pusieron un espejo frente a las fosas nasales, pero no pudieron despertarlo. Poco después, cuando el carpintero le tomaba las medidas para el ataúd, vieron a través de la ventana que estaba cayendo una llovizna de minúsculas flores amarillas”.


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